lunes, 29 de diciembre de 2014

Ya acaba el año, uno raro, distinto, diferente... Cuanto he aprendido, cuanto he reido y cuanto tambien he llorado. Elecciones equivocadas que regalan un cambio, elecciones acertadas que van haciendo camino y construyendome en lo que me voy convirtiendo. No se que traira esto que comienza pero ojala traiga mucho amor, cariño y sobre todo, amistad. Es un regalo, y a veces, lo cambia todo.

No te voy a negar que algo de mi le gustaría seguir con esa persona, compartir estas fechas y hacer que todo fuera idilico, pero no es eso lo que me toca, no es lo que tenia guardado para mi este año. En cambio tengo la libertad de hacer lo que quiera, cuando quiera. Puedo pasarme una tarde tirada en el sofa o un dia entero con mi familia sin tener que mirar un movil o preocuparme por nadie.


lunes, 15 de diciembre de 2014

Buenas noches, hace un tiempo que no te escribo, pero si que te estoy teniendo muy presente. La verdad es que no se muy bien de que va mi vida ahora, si he encontrado algo que pueda ser bonito y me pueda llenar, si va a ser algo que saldrá mal porque no empezó muy allá... Lo puse ayer todo en tus manos, confié en ti, en tu capacidad de hacer y te pedí fe y confianza para dejarme hacer y hoy lo reitero.
Necesito luz en todo esto, necesito creer que puedo seguir aquí donde estoy, aportando desde lo que soy y lo que tengo y no teniendo que montarme un papel extra al que ya tengo, que ultimamente esta volviendo a corresponderse con el mio.

Te quiero y a mi lado, como hasta ahora. TU y yo, tu me sujetas y yo intento enseñar que me siento sujetada y llevada por ti y tu grandeza.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Un puente diferente al planeado

Si te dejas sorprender, puedes aprender.
Ha sido un puente de lo mas familiar, creo que de los mejores que recuerdo en mucho tiempo. Tenía un viaje planeado, y al cancelarlo, todo el puente quedó en blanco...y eso normalmente es sinónimo de pocas cosas que hacer y quizás, algo de aburrimiento. Pero no ha sido así.
Decidí que la agenda en blanco no iba a ser un inconveniente, sino una ventaja y así ha sido.
He podido disfrutar de una cena con mi mama y mis titas llenas de risas, anécdotas, puestas al día y una comida rica, rica. 
He tenido la oportunidad de pasar una mañana entera con mi sevillana favorita, ver entrenar al Estu y compartir un viernes mas mi tiempo con los amigos de la calle. ¿Qué mejor regalo para un viernes que ese, el saber que todo lo que das lo vas a recibir multiplicado por un múltiplo inimaginable?
Un sábado navideño de los que a mi me gusta, con los típicos rituales que Madrid te ofrece año tras año, que si Cortilandia, que si la Plaza Mayor, que si el centro llenísimo de gente y con la tensión de no saber si te vas a perder, con frío pero el sol en la cara... ¿Y lo mejor? Con mis primos, mis titos, en familia. Pero es que ahí no se queda todo, una tarde con Ruth, de merienda roscón de Reyes, ¡con lo que a mi me gusta! y una cena y noche de "fiesta" improvisada. 
Un domingo de rastro, esta vez de nuevo en familia, con mi papa haciéndome hasta un pequeño regalo y aprendiendo de el curiosidades y anécdotas de antigüedades que te encuentras por las calles, y Estu, un derbi, Estudiantes-Real Madrid, y con la victoria del Estudiantes y con un Nacho Martín espléndido. 
Y un lunes de volver a la rutina en cierta medida, saliendo a correr y sientiendo que a pesar del cansancio, de que mi cabeza se debate entre el "ya no puedo mas" y el "venga, un poquito mas, que tu puedes", puedo conseguirlo si realmente me lo propongo y le echo ganas. Misa con los abuelos y paseo de domingo con ellos y comida con mi abuela, mis padres, hermanos y las sevillanas que ya se nos van hasta navidades.
Y en un puente tan genial no podía faltar un poco de estudio, de hacer trabajos y de poner al día algunos apuntes, que eso también toca y es parte de mi vida.

Gracias Señor por estos días, por enseñarme de nuevo lo bonito que es pasar tiempo con la familia, de darme la capacidad para dejarme sorprender y vivirlo todo intensamente. De este sabor dulce que se me queda del puente y con esas ganas de que sea navidad y que sean unas buenas y bonitas fechas para disfrutar y dejarme mover y sorprender. 

No dejes que tu luz deje de brillar nunca en mi. 

Se que ha llegado el momento del cambio, ya no te escribo a ti, sino que te escribo a Ti, el que siempre me ha escuchado, me ha leido, me ha sentido y ha acompañado todos mis pasos. 
Hoy me siento algo melancólica, no se, echo de menos eso de sentirme importante para alguien, saber que alguien va a estar ahi, pase lo que pase. Se que tú tienes ese papel, aunque a veces lo olvide o no quiera reconocerlo, pero ya sabes, también me falta ese detalle que cambia un día, tanto dado como recibido. Me falta esa tontería que me haga sonreir como idiota y dejarme en evidencia delante de todo el mundo.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Que ya no estés, es como un reto que aun intento resolver. Y es que después de casi tres meses sin ti, a mi esto cada día me duele mas. Me duele, me cuesta y me es difícil continuar.
Yo no puedo vivir así, de verdad que no. 
LA gente confiaba en mi, en que iba a ser fuerte y en que iba a saber llevarlo, pero para mi esto se convierte en una tortura día a día. No se que decirte, y a demás ahora recibo esa noticia tan mala que seguro que te tiene hecho polvo.
Me siento egoísta y sin derecho a decirte nada, y te juro que me desvivo para poder hacer algo por ti, darte esa palabra de animo que nadie te dice, estar simplemente ahí para ti, pero creo que ya ese no es mi papel. Se como eres y se que no vas a reconocer nada, pero saber que me echas o no de menos, a mi eso... me ayudaría a poder pasar lo que estoy pasando.

Que tu recuerdo me deje ya. No quiero echarte mas de menos.

martes, 28 de octubre de 2014

He vuelto a caer, o eso creo. Paso el día huyendo te tus imágenes, de los recuerdos escondidos, los tapo con mil historias, imágenes, canciones o acciones, pero al llegar la noche todo eso se va, todo eso me abandona y me quedo sola con tu recuerdo.
Tu recuerdo y yo, cuando realmente pagaría con lo que fuera para que fuese un simple tu y yo, como antes, como hace tres meses atrás. 
Necesito saber que tu también te acuerdas de mi, que te gustaría saber como estoy y que no lo haces por no hacerme daño, que me echas de menos a mi y a mis locuras o que simplemente hay algo cada día que hace que pienses un minuto en mi. Un minuto de 24 horas que tiene el día no es nada, pero con eso me conformo. 
He conocido a otros chicos, ¿sabes? pero ninguno tiene todo lo que tienes tu. Así que eso de que un clavo saca a otro clavo, creo que conmigo no funciona y siento que en todo caso seré el clavo de alguien, y eso, no me lo perdonaría nunca.
No sabes cuanto echo de menos una charla en el coche, una mirada de complicidad, un abrazo o una chapa de esas de las tuyas...
Este dolor, me parte, te lo digo en serio.

lunes, 27 de octubre de 2014

Se las muchas cosas que te quiero decir pero no se por donde empezar. No te haces una idea de lo que te echo de menos, de lo importante y necesario que eras en mi vida. 
Todo se esta desmoronando y tu no estas ahí como siempre para ayudarme. No se como voy a salir de esta, y estoy cansada de fingir e intentar ocultar siempre como me siento.
No puedo, no se, no recuerdo como se hace, como era mi día a día sin ti, de verdad que no, por mas que lo intento, no me sale.

viernes, 10 de octubre de 2014

Ya estas lejos

Bueno, hace mucho que no te escribo, pero eso no quiere decir que me haya olvidado de ti, simplemente he intentado mantenerte al margen todo lo que me ha sido posible. Ha habido días mejores y días peores, pero ahora ya estas en la otra punta del mundo, como a 15 horas de distancia en avión. Una parte de nuestra ecuación ya esta despejada, la distancia.

Ahora solo me nace desearte lo mejor en esta nueva aventura que ya has comenzado. No se si me escribirás, si hablaremos con regularidad o si simplemente te convertirás en un recuerdo del pasado con el que ya no trataré. No lo se, pero tampoco lo pienso, y eso me evita la incertidumbre y todos sus síntomas secundarios.

El lunes en la Frater, al despedirnos comprendí la importancia de tu papel en mi vida y en el momento y lugar en el que estoy ahora. Sin ti, quizás ni me hubiera planteado entrar en la Frater. Sin ti no hubiese conocido a Elena, y ahora no sería mi acompañante y una de las fuentes que enriquece mi fe diariamente. Sin Elena no hubiese esperado hasta que empezarais y por consiguiente no hubiera sido invitada por Pedro para compartir la oración. Todo fue un desencadenante que empezó contigo. Y doy gracias a Dios de que asi fuera. 

Que te voy a echar de menos, eso lo sabes de sobra. Que lo voy a superar y a rehacer mi vida, eso te lo prometo, me cueste lo que me cueste. Voy a volver a ser la Carol con magia, ganas y llena de vida para darla a los demás. Y no tendré detalles tontos, no tendré conversaciones a cual mas profunda hasta las tantas de la noche, no tendré alguien que me lleve o me traiga a la Frater y que luego se quede conmigo en el portal de casa, no iré al cine o a jugar a los bolos, y quizás el año que viene no soñare y contaré los días para una prometida escapada a la playa, pero seguro que encontraré nuevos motivos para sonreír, para continuar y ser feliz. Y sabré hacerte hueco en mi corazón como hermano de comunidad, como amigo del pasado y como la primera pareja que he tenido. Lo se y siento que sera así, y mientras tanto pues quizás te escriba de vez en cuando, me acuerde de ti y llore como si se fuera a acabar el mundo durante media hora. Pero todo eso servirá para curar y quizás no cicatrice nunca, pero sera una buena señal que me recuerde que un día, tu fuiste el culpable de que yo empezara un camino que me ha traído a donde estoy hoy. Gracias.

Te echo de menos, pero ya como alguien con quien ir al confesionario.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Lejos pero cerca

Va a sonar feo e incluso duro, pero necesito que te vayas ya. Lo necesito, que no quiere decir que es lo que quiera. Pero si te vas, voy a poder pasar página, mientras estés aquí mi instinto me va a pedir que siga luchando por ti. ¿Y cómo se lucha por una causa que esta perdida mucho antes de empezar a luchar por ella? ¿Cómo asumes que no puedes estar con la persona que quieres y a demás sabiendo que esa persona también te quiere a ti? Porque esta noche cuando has venido, has estado hablando conmigo, me has demostrado que me sigues queriendo, o por lo menos que algo te importo.

Y eso me come por dentro. Porque no son las faltas de ganas, no es el que no haya chispa entre nosotros o que todo lo que hubo se enfrió. No es que ya nada merezca la pena o que uno de los dos la haya cagado. ¿Los sentimientos? Siguen a flor de piel, incluso creo que más por ser algo imposible. Es todo la mierda de distancia, el que tu en unos días te iras, y contra eso nadie puede luchar. Ya ni un milagro del de arriba puede hacer que te quedes, y aunque pudiera no se lo voy a pedir. Solo quiero que te vayas y que seas feliz. Que te vayas y construyas una vida de un año, dos, tres... los que sean, y que todo te vaya bien, te haga crecer como persona y como teleco que eres. Y que seas feliz, eso sobre todas las cosas. Aquí, en Chile, en Suecia, o donde tengas que vivir, pero que seas feliz.

Hoy he comprendido que necesitamos tiempo y distancia. El tiempo pasa y la distancia la vas a poner tu, y así, quizás, el día que vuelvas, podamos ser amigos. Hoy  he visto que no quiero que te vayas de mi vida. Quizás te toca estar mas latente o  mas en momentos indicados, pero no te quiero fuera, porque alguien que dice verdades, que es sincero conmigo aun sabiendo que quizás esas verdades pueden doler, no se encuentra todos los días, y yo, gracias a Dios, y nunca mejor dicho, he tenido la suerte de recibir este regalo. No te voy a perder, y voy a luchar por ti siempre. Por nuestra amistad. Aunque haya gente que me diga que eso es imposible o aunque haya momentos en los que me pueda doler. Quiero hacerlo, hoy si.

Ah, y que lo sepas, hoy también te echo de menos.


martes, 16 de septiembre de 2014

Pensar mientras corro

Hoy he salido a correr como hacia otros días, pero ha sido distinto. Corriendo me he dado cuenta de muchas cosas, realmente he ido haciendo una comparativa de la relación que hemos tenido y lo que iba corriendo.

Cuando he empezado a correr estaba chispenado, y parecía que iba a ponerse a llover de lo lindo. He tenido mis momentos de duda de si salir a correr o volverme a casa, pero a pesar de eso he decidido seguir corriendo. 
Eso me ha recordado cuando empezamos a hablar todos los días, de vez en cuando, había indirectas que me hacían ver que ese no era el camino a seguir, que no era buena idea, que el chaparrón que me iba a caer encima iba a dejarme muy mojada y podía que incluso calase. Aunque pareciera que el chaparrón iba a ser fuerte seguimos hablando y de repente, pasó. Llovió y mucho, y no nos dejo indiferentes a ninguno de los dos, de hecho, aunque intentamos fingir durante una semana que si, las cosas cambiaron desde aquella noche. Después de debatirnos entre continuar a pesar de lo sucedido o no, decidimos jugárnosla. Una tarde, nuestro bar, una dura conversación donde ambos nos sinceramos y a mi hasta me pudo doler. Un no me miras a los ojos, un estoy enfadada y no voy a mirarte, un mírame, te mire 3 segundos y eso trajo de regalo, un beso, el primero de muchos. Una noche, la primera de muchas. Una caricia, que sano todo el dolor anterior.

He seguido corriendo, por los mismo lugares que siempre, pero con la cabeza lejos de ellos. Al principio iba cómoda, la cosa iba bien, pero después de un rato me ha empezado a molestar la rodilla, luego el zapato parecía que me rozaba, aunque ha sido momentáneo, luego he tenido que desviarme de mi camino de siempre porque están de obras... Y mientras tanto seguía corriendo
Y mi cabeza estaba lejos, varios meses atrás, recordando y rememorando los primeros detalles, las primeras quedadas inesperadas en las que solo nos salía comernos a besos o soltarnos mil tonterías, las mil excusas que teníamos para alargar los minutos antes de despedirnos, los regalos, las horas enteras estudiando para poder ir al cine por la noche contigo, las conversaciones hasta altas horas de la noche que me hacían dormir 4 horas antes de ir a clase... Pero después de eso, he seguido adelantando el tiempo, y he empezado a recordar mis primeros agobios, mis muchas dudas, mis grandes miedos y mis pequeñas seguridades, algo que a veces se hacia grande y acababa en una discusión en la que nos echábamos en cara lo que no nos gustaba del otro, o en una noche de indecisión entre seguir o no seguir... Y entre todo eso seguíamos dando pasos en nuestra relación, yo dejaba lugares cotidianos y empezaba a conocer cosas nuevas contigo, dejaba que conocieras cosas de mi que normalmente no muestro a los demás, conocía la chica ilusionada que estaba siendo y que hasta entonces era desconocida para mi, conocía un chico cuya fachada e interior eran distintas pero que ambas me encantaban y me hacía que me pillase día a día por el... Empezaba a dar pasos en el camino de las relaciones, en el camino del amor, y lo hacía contigo y eso, fue, un regalo.

Cuando ya estaba llegando al sitio por el que suelo girar para ir a casa, algo ha hecho que cambiase de ruta, que la hiciera mas larga. Eso ha tenido consecuencias en mi. Me he tenido que esforzar mas por llegar a casa, he tenido momentos en los que creía que me faltaba el aliento, en los que las fuerzas se me iban perdiendo por el camino y que parecía que no llegaba mi meta, pero al final, han aparecido fuerzas y he llegado a finalizar mi recorrido con éxito.
Nuestra historia siempre ha ido sumando. Ha ido sumando confianza, ha ido sumando sentimientos aunque muchas veces nos costaba compartirlos, asumirlos y hacerlos nuestros, ha sumado momentos increíbles e irrepetibles y muy personales, ha sumado personas que nos acompañaban y que celebraban nuestra relación, ha sumado crecimiento personal y nuevas ilusiones a nivel personal y de pareja... Nuestra historia ha sido de suma, hasta que empezó a restar, bueno, no se si restaba o simplemente tenía pérdidas que eran fruto de la realidad que se impone. Empezó a faltar tiempo, y con ello detalles, no recibíamos la atención necesaria por parte del otro, eso conllevaba una serie de broncas y de malos rollos...Y ahí nuestra historia se desvió, se acabó, decidiste ponerle un punto y final y yo remarcarlo bien fuerte. Y a partir de ahí deje de escribir nuestra historia, para volver a escribir mi historia. Y en ella hay momentos en los que me siento dolorida e incluso vacía, hay momentos en los que me falta el aire y me cuesta respirar de la angustia o del nudo que se me forma en la garganta antes de llorar, hay momentos en los que me siento cómoda y me fuerzo un poco a mi misma... Pero se cual es mi meta, mi meta es curarme y con ello conseguir volver a ser feliz, aunque sea sin ti. Y se que aunque cueste, aunque el camino sea empinado y a veces parezca imposible, saldrán fuerzas de donde no las haya para continuar, para disfrutar y celebrar la vida que tengo.

Y de todo esto sale algo claro, esto sigue sirviéndome para superarme día a día a mi misma. Que aunque en el momento duela o conlleve cansancio, me ayudara a lograr metas mayores en otras situaciones de mi vida. Disfrutare de partes del camino, otras se me harán casi imposible, pero lo importante es vivirlas todas, hacerlas mías y seguir corriendo, pensando que la siguiente zancada que voy a dar, me va a acercar mas a mi meta, y eso, me hará un poco mas feliz.


lunes, 15 de septiembre de 2014

Te he visto.



Hoy, después de 20 días te he vuelto a ver, te he vuelto a oír aunque ninguna palabra fuera para mi... Pero no te he vuelto a sentir, aunque he mirado esas manos que acariciaban mi espalda y me hacían cosquillas por todas partes, y llevas mis pulseras, las dos, en el mismo sitio de antes.

Te he visto y me he sentido mal conmigo misma por no sentir nada, pero en realidad no ha sido así, ahora me doy cuenta. Me he dado cuenta del vacío que hay en mi desde que te fuiste. Me he dado cuenta de que necesito reconstruirme y de que lo he estado evitando buscándome pasatiempos o excusas para hacer cualquier otra cosa.

¿Sabes? Quizás me odies, pero no se si soy capaz de ser tu amiga. Puedo contar contigo por wpp, ¿pero a la cara? No creo que sea capaz. Y no sabes lo que me duele reconocer esto, me parte el alma en dos, en cuatro o en mil pedazos, pero no puedo... Me mentiría a mi misma, no se como o con que, pero encontraría algo que hiciera de bálsamo para que mis penas y mis malos sentimientos se esfumasen o no se hicieran presentes en mi día a día. 
Menuda putada, de verdad, pero esto me supera y no sabes cuanto. 

No se ni que siento, ni que tengo que sentir, ni que quiero sentir, ni nada de nada. No se hasta que punto estoy bien, hasta que punto estoy mal. No se cuanto de mis semanas pasado ha sido real y cuanto ha sido una mentira que me he montado yo misma. Tengo que aprender a quererme y a pensar en mi, ¿pero como? Si solo me sale pensar en ti, en como pasar pagina, en como olvidarme de ti. Y lo peor, es que aunque lo pienso, no encuentro ninguna respuesta, ninguna solucion, nada. Solo tengo algo seguro.

Te sigo echando de menos.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Regalo

Me felicitaste, no fuiste de los primeros pero lo hiciste. Fue una felicitación fría pero cordial y profunda, como lo eres tu. En ella sale el jefe, el que nos unió y nos puso en el camino del otro.
Y por la noche, cuando ya estaba con el subidón de que veía a mis amigas, de que empezaba la noche en la que iba a celebrar los 20, me mandaste mi regalo de cumpleaños, me mandaste mi cuento. 
Se me encogió el estomago y hasta que no leí la ultima palabra de lo que habías escrito no paré. Es un cuento bonito, con un mensaje claro y que me retrata a mi y mi vida. No hablaré mas de el, porque se que según tus normas el cuento es para mi y solo para mi, y si esto quizás algún día lo lea alguien, que lo dudo mucho, pues no sabrá nada de el, solo que fue el mejor regalo que me has hecho. 

Sigo preocupada por ti, que lo sepas. Creo que los exámenes te están saliendo mal y la gente dice que es porque en Julio no has hecho el culo, que también es verdad, pero creo que es esta situación la que está influyendo también, y me siento culpable en cierta medida. Ojalá las cosas hubieran pasado de otra manera, evitando estos momentos...

Ya queda poco para que te vayas, y espero que esa vida que comiences este cargada de vida, de buenas personas que te vayan a cuidar y a acompañarte en esta aventura. Ojalá estuviera yo entre esas personas pero creo que te vas a ir y eso va a significar que con tu viaje también se irá toda nuestra historia desde el principio y poniendo el viaje como punto y final.

Te echo de menos.

martes, 9 de septiembre de 2014


Acabo de hablar contigo, me has dicho que mejor quedar otro día porque quieres que el dia de mi cumpleaños lo pase bien y sea especial, y ¿sabes?, lo pasaré lo mejor que pueda y seguro que es especial porque todos los días tienen algo de especial, pero será incompleto. Faltara el que ha sido especial para mi durante este año, es decir, faltaras tu.

Has sido mi regalo atrasado de reyes, mi regalo adelantado de los 20 o simplemente el mejor regalo que nadie me ha regalado por medio año, tu fuiste mi regalo de los 19 y medio, porque solo tu me consentiste celebrarlo y me invitaste a comer. Hiciste de un dia normal, uno de los días mas especiales. Y eso es lo que echaré de menos mañana, el que con sencillez, me regales uno de los mejores días y recuerdos para mucho tiempo.

Te echo de menos y te echare de menos en mis 20.

lunes, 8 de septiembre de 2014

En el desvelo de esta noche

Llevaba muchas noches sin acordarme tanto de ti. Llevaba mas de una semana sin derramar ni una sola lagrima por ti. Pero aquí me tienes, de noche, llorando porque tu recuerdo se ha colado en mi.

Se me han quitado las ganas de cumplir 20 años, ¿para que los quiero si no estas tú?
Hay muchas respuestas que contraargumentarian esa pregunta. 
Con mis 20 espero seguir conociendo gente, personas especiales que se cuelen en mi vida sin avisar para quedarse, o volverse a machar.
Espero seguir creciendo y creyendo más en los milagros de lo cotidiano. 
Con mis 20 espero que vengan oportunidades que me hagan fortalecerme como Carolina y que me hagan sentirme viva.

Con mis 20 espero tantas cosas que puedo empezar y no terminar. Y contigo, ¿que papel quiero que tengas en mis 20? 

Pues me encantaría que llegase el 10 de Septiembre y sucediese lo que en mis sueños. Una bonita felicitación, tu a tu examen y una cena y quizás una fiesta que acabase durmiendo a tu lado. Sí, de nuevo sueño con dormir a tu lado, y es que eso es especial. Es un regalo que nadie más me podrá dar. 

Sin embargo, los sueños sueños son y hasta que no pase el tiempo no saber cual es tu papel en mis 20. Mientras tanto, seguiré llorando de vez en cuando, ese cuando que llega en la noche mas inesperada y por la tontería menos marcada. Seguiré esperando que tu recuerdo deje de ser doloroso y empiece a sonreír cada vez que pienso en ti. ¿Me perderé entre copas de una noche? Espero que no, porque eso me lleva a lo siguiente, ¿me perderé en la boca de cualquiera que parezca que me va a dar los besos que solo tu eras capaz de darme? No, no quiero buscar tus besos en otros. No quiero robar abrazos incómodos a nadie mas que no seas tu. No quiero despertarme al lado de alguien que no seas tu. Pero eso ya no es posible.
No es ni el deseo que pida cuando apague las 20 velas de mi tarta, porque tu te vas y ya no volverás, por lo menos, no como antes. Y eso quiere decir que en mi vida no volverás a estar. Estarás en momentos, estarás en lugares, estarás siempre en mi recuerdo y en mi corazón pero te prohibiré entrar de nuevo en mi día a día, a no ser que cuando vuelvas ambos queramos volver a darnos todos esos besos, abrazos, buenos días y buenas noches que durante tanto tiempo hemos evitado y guardado. En ese caso, me lo pensaré.

Pero como para eso tienen que cumplirse los imposibles y cada vez soy menos fan de ellos, me prohíbo de hoy en adelante soñar. Y si tengo que soñar, porque una soñadora como yo vive de eso, lo hare si no queda otra, pero no contigo. Y es que con mis 20 tu te quedas atrás, tu formaras parte de mis bonitos 19, de mi ultimo año como teenager, en mi primero como veinteañera, tu ya no estarás.

Lo siento. 

Y que sepas que esto no quita todo lo que siento y he sentido por ti. Y esto no elimina nada de lo que me has enseñado a vivir. Solo es una tirita que necesita mi herida, un remedio, quizás, una posible solución. Pero ¿sabes?, eso no hará que te deje de querer.

Y de echarte de menos.

Sueños y tu viaje

He estado todo el fin de semana sin escribirte. Eso no quiere decir que no haya pensado en ti. Esa era la idea, pero no ha funcionado.  Me fui a la playa intentando reubicarme y desconectar un poco del día a día en Madrid. 

La idea inicial antes de todo esto era pasar en fin de semana sola en casa, y que tu vinieras después de estudia a hacerme compañía, a no dejarme dormir sola, a enseñarme alguna de esas películas de visión obligada que yo, por supuesto, no he visto nunca, y luego acabar con besos y después de una bonita noche, despertar a tu lado.
Pero eso era un sueño, que como muchos otros, se rompió el mismo día que rompiste conmigo.

Así que, en vez de quedarme sola y lamentarme por haber perdido un sueño y haberte perdido a ti, que también has sido un sueño cumplido en mi vida, todo hay que decirlo, pues decidí irme a la playa y a demás con buena compañía, Ruth se vino conmigo, y menos mal.

Creo que lo bien que llevaba la semana, se acabo entre el viernes y el sábado. Salir de la rutina, del estar todo el día haciendo cosas, del no pensar, al tener tiempo de sobra y mas que de sobra para ello, me rompió por dentro. Ahora ya no lloro, ya no me lamento por lo que ha sucedido, solo me duele y lo guardo en silencio. Me doy cuenta de la cantidad de cosas que hemos vivido, de lo bonito que ha sido aunque yo a veces no he sabido valorarlo o verlo como tal, de la de cosas que hemos hecho el uno por el otro, simplemente porque nos nacía, sin razones lógicas, solo razones fruto del amor y de la relación que manteníamos.

También me fui algo tocada de la conversación que tuve con uno de tus amigos, que a mi me toca algo de refilón. No vamos a poder ser amigos, y lo comprendí con el razonamiento que el me dio, y aunque me joda darle la razón, la tiene y mucha. No voy a poder ser tu amiga hasta que no sepa aceptar el papel de "una más". ¿Cómo ser "una mas", es decir, una amiga tuya más, cuando para ti he sido "una" a secas, alguien importante sobre las demás? o formulada la pregunta de otra manera, ¿cómo vas a poder ser para mi, un amigo, como tantos que tengo, cuando durante unos meses has sido la persona mas importante de mi día a día? Es algo imposible, o por lo menos algo super complicado de aprender, asumir y saber llevar...y creo que, o la vida da un giro de 180 grados, que ya mucha suerte he tenido a lo largo de este curso, asi que creo que las posibilidades de ese giro son escasas, o tu y yo no vamos a poder ser amigos, al menos en mucho tiempo. Y eso, como de costumbre, también duele.

Solo espero que tu estés bien, y con bien quiero decir que estés como yo o mejor que yo, porque no te mereces estar mal. No te mereces pasarlo mal cuando lo que debes estar es alegre e ilusionado del nuevo proyecto de vida que se te presenta en menos de un mes. Debes pensar en el futuro, ilusionarte con el y dejar atrás el pasado, aunque eso implique dejarme atras. Te mereces ser feliz y crecer personal y profesionalmente y eso es lo que va a pasar con el paso que vas a dar en un mes. Cuando cojas ese avión y vueles lejos de aqui. 

Yo te echaré de menos, como te echo de menos hoy, incluso más.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Noche de cine

Hoy he leído que has ido al cine y no he podido acordarme de las tres o cuatro veces que hemos ido los dos al cine. 
Cuanto hacía que yo no iba al cine y contigo, volví a cogerle el gusto, volví a mirar la cartelera y a buscar la película que merecía la pena ver. 

Ir al cine contigo significaba tener una hora, o dos, según lo que durase la película de caricias aseguradas, de algún beso robado y de alguna mirada de reojo, que solo hacia que sonriera. Compartir palomitas no era algo que entendiese de justicia ni de partes, porque te las comías tu todas. 

¿Pero sabes lo mejor de ir al cine? El ratito de antes en el que tomábamos algo o si era un día especial hasta cenábamos. Era un ratito donde nos poníamos al día, nos contábamos como habían ido las cosas en la universidad, por casa, en la parroquia o cualquier otro tema que ese día tocase hablar o que naciese de otras conversaciones... Y ese rato era bueno y bonito, pero no era el mejor. 
El mejor era después del cine. El salir de la mano comentando la película, riéndote de mi como de costumbre o que fueras metiéndote conmigo o metiéndome mano, cosas poco normales y típicas en ti,  y que antes de llegar al coche te parases, mi cogieras de la cintura, me miraras y me dieras un beso de esos que hacían que me olvidase de todo lo demás y que lo único que pensara era en como poder parar el tiempo y que ese beso fuera para siempre. Pero ahí no quedaba la cosa, después de fallar en mi intento de parar el tiempo y hacer el beso eterno, nos montábamos en el coche y cuando quería ir a ponerme el cinturón, empezaba nuestra batalla de piques, besos robados y estallaban las ganas que nos teníamos el uno del otro. ¿Y lo mejor, mejor de esas noches de cine? Eso me lo guardo para mi, espero que tu también lo guardes y que quizás, algún día, cuando salgas del cine y por algún casual te acuerdes de mi, sonrías recordando ese momento, bueno, esos, porque cada uno es distinto y especial a su manera.

Y el día acababa contando las pocas horas que iba a dormir antes de que mi despertador sonara y con el comenzara el jueves, acompañado de unos cuantos besos de buenas noches, un descansa y que tengas buen día mañana. Y así, salía de tu coche, con una sonrisa, ganas de verte de nuevo y unos cuantos buenos motivos para tener sueños bonitos durante esa noche.

Y hoy, al ver que habías ido al cine, y que no era yo tu acompañante me he dado cuenta de que, el cine sin ti no será lo mismo, porque no solo era el ir al cine y ver la película, era eso y mucho más. Era eso y los minutos que le sumábamos a la nuestra, nuestra película, solo tuya y mía.

Te echo de menos.

martes, 2 de septiembre de 2014

Te quiero

Te quiero
cuando pones cara será,
que parece que no quieres
saber del mundo
y luego sueltas
una tontería de las tuyas.

Te quiero
cuando pones la mano en el volante
esperando a que salga del coche
cada noche que me traes a casa.

Te quiero 
cuando me repites 
las mimas batallitas
al sonar esa canción.

Se que te quiero
cuando me dices bona nit
y me voy a dormir
sonriendo pensando en ti.

Te quiero
y me encantan 
tus caramelitos
regalados por sorpresa.

Te quiero 
cuando me miras y dices
"Hoy estas guapa",
como si no lo estuviera siempre.

Te quiero
cuando después de pelearnos 
me hablas de otra cosa
como si nada.

Te quiero
al recordarme que 
tengo que poner cara 1 (sonreír)
cuando estoy en cero.

Te quiero
en tu "ok, olvídalo"
que tanto me exaspera, 
y en tus ¿cómo vas?
en los días que nada va.

Te quiero 
cuando te presentas en la universidad
solo para ganarte un beso. 
Y te quiero mas
cuando consigo robarte
un abrazo sincero.

Y es que quererte
no es fácil,
pero a mi me gusta como me sienta.

Me gusta quererte,
y te quiero querer

aun cuando no me gustas.

Nuestra canción

Ayer no puede escribirte, no tuve tiempo la verdad. La noche había sido larga y me dieron las 4 hasta que me dormí. Amanecí, fui a la radio a ver a Lagarto Amarillo, Pablo me regalo el disco, mi disco y luego tome algo. Fue un día completo y conseguí hablar de ti con una sonrisa.

Hoy ya hace una semana. Hoy te perdí y quizás llegue el día que aquí vuelva a escribir que te he recuperado o quizás no, eso solo el tiempo y el de arriba lo saben, nosotros tenemos que seguir lamiéndonos las heridas y pensando en como continuar hacia delante. 

¿Sabes? No se que será de nosotros, ya he dejado de soñar con ello, no sirve para nada, pero pase lo que pase y sea de nosotros lo que tenga que ser, lucharé por ser feliz. Contigo, será genial, sin ti me dolerá, pero quiero ser feliz. No quiero perderme en otras bocas, en otros cuerpos antes de saber que voy a poder crecer con ello. 

Tenemos una canción de Lagarto, bueno tenemos varias pero hay una que es nuestra, que será siempre nuestra. Será esa canción que siempre me recordara a ti, a la vida compartida, a todo lo aprendido y compartido en estos días. Te quiero Pedro, mucho de verdad. Y no sabes lo agradecida que estoy por todo lo que has hecho por mi, por cuidarme y por quererme como has estado haciendo, gracias. 

Tanto alejarnos por ver
quien se gira primero.
Quien pierde antes el duelo
del miedo a decir:
"Que ahora ciento el tiempo.
Que cuando estés aquí
no habrá quien me separe de ti..."
Y YO 
TAMBIÉN TE QUIERO
TAMBIÉN TE ESCRIBO Y,
EN MI INTERIOR, TE ESPERO.
Y YO 
TAMBIÉN TE AMO
Y TAMPOCO HE SIDO 
DE LO MEJOR, TE ESPERO
Y YO
TAMBIÉN TE LLEVO SIEMPRE
CONMIGO EN EL CORAZÓN.

domingo, 31 de agosto de 2014

Venir e ir

Hoy me he levantado echándote de menos mas de lo normal. Tengo un nudo en la garganta que casi no me deja respirar, y cuento los minutos que me quedan antes de ponerme a llorar como una tonta. Odio esta sensación. Odio este vacío que a veces es pequeño, pero hoy es demasiado grande. 

Ayer no vi casi el partido, vino Ale a verme. Cuanto me ayudaste esos días, en los que yo no entendía nada, en los que me sentía culpable e impotente. ¿Te acuerdas del día que viniste a CIU a buscarme, mientras tenías que estar estudiando, porque te llame llorando y sintiéndome la peor amiga del mundo porque ella pasaba de todo y de todos?
Llegaste y no me dejaste en casa, no, nos fuimos a buscar un sitio tranquilo donde poder hablar, bueno, donde yo lloraba y tu me consolabas y me dabas una retaila de consejos de los que solo tu me sabes dar.

Y es que algo que desde el principio de nuestra relación, no como novios, sino como dos personas que se relacionan, siempre ha estado marcada por conversaciones cuanto menos profundas sobre la vida, la amistad, yo misma, las de ti mismo escaseaban, pero alguna ha habido también... En este año has estado en todo momento ahí, ayudándome incondicionalmente, quitándome la venda de los ojos cuando lo necesitaba y siendo siempre realista y sincero. Has compartido mis problemas al igual que has compartido mis logros. ¡No sabes cuanto bien me has hecho en este tiempo!

Y después de tanto, me pregunto como será volverte a ver. ¿Seremos dos extraños que fingen conocerse? ¿Seremos tu y yo como siempre pero mas fríos y distantes? ¿Seré esta vez capaz de mirarte a la cara mientras cruzamos tres palabras? Demasiadas preguntas, que no voy a responder hoy, así que mejor dejarlo. 

Hoy estas mas presente dentro de mi, eso implica que el dolor y la sensación de vacío es mayor, lo que no llego a entender es por que después de dos días mas o menos bien, vuelve esta sensación. Odio los ir y venir, pero en verdad eso es lo que soy yo, un ir y venir. Hasta con nosotros ha pasado, aunque al revés, hemos sido un venir e ir. Y te irás, en poco tiempo, y entonces quizás yo rehaga mi vida, tu rehagas la tuya y... Solo Dios sabe que pasara, mientras tanto me debatiré entre esperar a que vuelvas y volver a verte u olvidarme de que volverás y dejarte en el recuerdo para siempre... Duele, pero es en lo que me divido. Lo que si te digo, hoy, es que nunca dejare de quererte. Te quiero hoy y te querré siempre.

Hoy te echo mucho de menos...



sábado, 30 de agosto de 2014

Desintoxicarme y pedir perdón

Tengo ganas de hablarte, de contarte lo que viví ayer en el metro al darle a una pareja de la calle un euro y todo lo que vino con ello después. Contarte que durante 10 minutos me volví a sentir llena, sentí lo bonito que es dar cuando no esperas recibir y recibir mucho mas de lo imaginado. Me moría de ganas de contártelo, pero no podía, así que se lo conté a otra persona.

Ahora hay una situación que me frustra, una situación que tu y yo comentábamos mucho, y claro, no puedo hacerlo ahora, pero me encantaría. Te reirías, me dirías tres burradas, yo te pegaría una colleja y acabaríamos creando nuevas teorías, para ti todas realistas y para mi, una gran mentira, con afán protector hacia cierta persona.

Pero las cosas ya no son como eran, por no menos, no ahora. Estamos en un tiempo de desintoxicación como me dijo ayer Adri. La cosa es que, ¿por que iba a querer yo desintoxicarme de ti? Normalmente cuando alguien va a desintoxicarse, es porque esta enganchado a algo malo, y tu para mi no eres malo, y enganchada, no se si estaba, supongo que si.

Ayer fui a comprar con mis papas, y pase por nuestro sitio. Me he dado cuenta que siempre habrá lugares que guardaran tu esencia, en los que aunque tu no estés, todo lo que haya al rededor me recordará a ti. Ahora me duele, pero prometo que llegará el día en el que pase por ahí y una sonrisa se me encienda en la cara, recordando tantos momentos pasados juntos.

Pero ahora tengo que dexintoxicarme, tengo que dejar de pensar en ti como hasta ahora. Tengo que dejar de soñar despierta cada vez que tu nombre pasa fugazmente por mi cabeza. Tengo que cortarle las alas a todas esas ideas, a todos esos pensamientos y, si algún día puedo, a todos esos sentimientos que ahora están a flor de piel y que poco a poco se irán apagando.

También, cuando sea capaz de verte y no quererme abalanzar sobre ti, tendré que pedirte perdón. Pedirte perdón por culparte de no quererme y de no saber lo que yo quería. Y es que aunque a veces pensase que eso era así, ahora que no estás me doy cuenta de que no. Me doy cuenta de que me querías, pero lo hacías a tu manera. Me doy cuenta de lo importante que era para ti, pero que tu no lo demostrabas con una palabra bien sonada o con un regalito del momento, no. Tu lo has demostrado cada vez que necesitaba un abrigo donde cobijarme del frío, tu lo has demostrado cuando en los momentos importantes para mi, aunque a ojos del mundo fueran una chorrada, has estado de espectador y dándome ánimos. Lo has demostrado cada charla y regañina que me dabas para que yo fuera capaz de mejorar como persona día a día, desde lo mejor de mi. 
Lo demostrarse el martes, cuando me rompiste el corazón. Si, porque solo alguien que quiere a otra persona puede plantearse dejarla, cargar con esa responsabilidad, mantenerse firme e inflexible para proteger a su pareja. Realmente me lo rompiste, si, pero de manera delicada y con todo el amor que puedes hacer eso, y con una meta clara, evitar perdernos, evitar joder todo por intentar mantener algo imposible. Lo rompiste pero me diste una cajita llena de algodón para poder colocarlo y que con el tiempo se vaya recomponiendo. Tu y tu forma de cuidarme. Tu y tu forma de quererme. Egoísta a tu manera, responsable como tu, y diferente a todas las demás. Porque, me lo dijo ayer una persona importante que algo te conoce, "si te ha dejado ahora, es porque te quiere". Y eso quiero pensar. Porque yo también te quiero y siempre lo haré.

Hoy también te echo de menos.




viernes, 29 de agosto de 2014

Llevo poco de día, gracias a dios he podido dormir y descansar y eso quieras que no, se agradece y mucho.

Que te echo de menos, es algo que ya sabes, y si no lo sabes es porque no quieres, porque a todas horas siento que me faltas. 

Hoy de momento no he llorado, pero me duele el pecho y la garganta tiene un nudo que no es habitual en ella, bueno, que no era habitual. Aun asi, quizás llore un poco, me limpiare los ojos y seguiré con mi vida. Es como mi momento de revivir algo bonito o especial que hemos pasado, o algo que a pesar de ser doloroso, ha formado parte de nuestra historia.

Me pregunto como irá tu mañana. ¿Estarás mirando cosas de Chile? ¿Con el trabajo de Ecuador? ¿Estudiando un poco de redes o alguna de esas asignaturas que tienes para septiembre?
¿Te habrás acordado de mi en algún momento? ¿Me echas de menos? ¿Habrás tenido ganas de escribirme? Y lo mas importante de todo, ¿cómo estas? 
Supongo que con tu fachada de a mi todo me resbala, yo estoy bien... Pero por dentro, donde no eres ese superhéroe que crees que eres, ahí donde solo tu estás, ¿cómo estas?

Te confesaré algo. Recordarte no me duele, me hace sentir que muchas cosas no las aproveche como debía, que hubo momentos que podían haber sido mucho mas especiales o distintos, pero eso ya nunca lo sabré. Tengo que aprender a querer los recuerdos como son, y dejar los "y si..." para otra ocasión, porque no van a cambiar nada. Tampoco quiero que cambien.
Lo que me hace daño es imaginarme el futuro sin ti. Es imaginarme mi día a día sin que tu este a mi lado. Ya lo estoy viviendo, es duro y feo. Y también es aburrido, no tengo con quien picarme, alguien que me lleve la contraria o que me eche unos sermones de abuelo cebolleta y me diga que puedo o no puedo hacer. Podrías decirme como superar esto, solucionar mi gran problema. Imaginatelo, tu contándome como superar una ruptura contigo. Esto es de locos, yo creo que me estoy empezando a volver loca y no me estoy dando ni cuenta.

Te echo de menos. Mi vacío sigue sin llenarse. Los hilos siguen cortados y sin nada que los pueda unir. Solo el tiempo puede cambiar todo esto, así que, hasta que pase, seguire escribiéndote aquí, el rincón donde te contaré cada día como voy esperando a que pase el tiempo y con el todo este dolor y mal estar.

jueves, 28 de agosto de 2014

Esto se acabo

¿Cómo pueden tres palabras acabar con tanto? 
¿Como en una hora, se resume casi un año? 
¿Como se rompen todos los sueños de golpe, asi sin verlo venir? 
¿Como recompongo todos esos pedacitos de mi?

Te dejo es jodete al revés, pero es que yo no siento que tu quieras eso para mi... ¿o si? 
No, no quiero pensar que quieres algo malo para mi, despues de todo lo vivido y compartido no puedo pensar en ti y en el algo malo. Quizas egoista, o realista, pues ya no lo se, pero malo no.

Todo me recuerda a ti, hasta el evangelio de hoy me ha recordado a ti.
No te quiero pensar en pasado, no quiero que sea algo que tenga que superar y que forme parte de mi historia y ya esta. No, no quiero eso. Te quiero en mi vida, no te vayas por favor.
Si tengo que aprender a quererte como amigo, lo aprendere, por ti estoy dispuesta. Me dolera, pues que duela, pero no quiero sentirme lejos de ti, de tu vida. No quiero.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Todo el dia sin ti

Hoy me he levantado cansada, despues de pasar una mala noche en la que, ni he llorado, ni he tenido pesadillas, simplemente sentia como estaba mi pecho oprimido y mi cabeza borrando pensamientos de cualquier tipo. 

Me he levantado sin ganas, como era de esperar, pero aun asi me he obligado a tomarme el dia con buen pie, no quiero pasarme una semana en casa llorando. Es cierto que en algun momento me he acordado un poco mas de ti, y en ese momento la lagrima se me ha escapado, pero no lo puedo evitar, me duele.

Lo que peor llevo de todo esto es la sensacion de vacio que tengo. Siento que ha llegado alguien o algo sin avisar, y me ha arrancado una parte de mi, y duele, y es extraño y no se como acostumbrarme a ello. Espero poder hacerlo antes de que nada, ni nadie vuelva a llenar ese sitio. Quiero curarme, quiero coser todos los hilos que se han roto con tu marcha, quiero ser capaz de reconstruirme yo misma, aunque eso suponga mucho tiempo, paciencia y trabajo personal.

Creo que poco a poco voy entendiendo cosas o aceptandolas, o por lo menos me cuadran en mis ideas, y por mas que lo pienso o lo cuento, voy sientiendo que el no lo ha hecho por joder, sino que lo ha hecho pensando en los dos, o eso quiero creer. Todo eso no quita que esto duela, y mas de lo que me imaginaba.

No sabes lo que daria por pasar un dia mas contigo, aunque solo fuera un dia mas. Volver a verte, a escuchar tus batallitas esas que ya me se de memoria, a cogerte de la mano con verguenza porque no se si es lo que quieres, a compartir contigo mi dia y mis tonterias y que tu me ayudases a ordenarlas, a pegarme contigo y picarnos, a un beso en la frente, un abrazo, una pelicula que antes de que acabe la hemos dejado de ver, a sentir tus manos sobre mi espalda acariciandome. 
Echo de menos el sentirme segura a tu lado, el saber que siempre ibas a estar a ahi, pasara lo que pasara. Ahora ya no estas, no tengo a nadie como tu a mi lado, siempre. 
Te echo de menos.

martes, 26 de agosto de 2014

Se acabo

Soy una chica de 19 años, con una corta vida, pero, aun sonando atrevida, me atrevo a decir que intensa. Quizás hoy es uno de los peores días de esa intensa vida, de esos que van a quedar marcados. Pero para que algo sea intenso, tiene que tener un poco de todo.

No sé qué va a ser de mi, sinceramente. Me doy tanto miedo a mi misma como a que pasase esto. A esto me estoy enfrentando, a mi misma… habrá que verlo.  


Solo se que me duele la garganta de contener las lagrimas, me escuecen los ojos de tanto llorar y está empezando ese dolor de cabeza, que es peor que el de un domingo de resaca. ¿Por qué hoy? ¿Por qué ahora? Quedaban momentos que pasar juntos, momentos bonitos, feos, no sé, pero quedaban cosas por vivir, y ahora… ahora no queda una mierda, joder.

Te juro que pretendo quedarme con lo mejor de esto, con lo aprendido y lo bonito, pero hoy me cuesta ser positiva, me cuesta ver que esto no es algo mas que fruto de tu propio egoismo, fruto del ya lo he pasado bien, ahora ya no quiero saber mas.

No sabes cuanto te voy a echar de menos, de verdad, no te lo imaginas... Me habias robado un gran hueco en mi vida, empezaba a estar mi vida contigo muy ligada y ahora... Ahora esta vacía, le falta algo, le faltas tu.

Te odio, te quiero, quiero olvidarte y no dejar de recordarte...Menuda mierda, menudo caos, menudo todo...