lunes, 8 de septiembre de 2014

En el desvelo de esta noche

Llevaba muchas noches sin acordarme tanto de ti. Llevaba mas de una semana sin derramar ni una sola lagrima por ti. Pero aquí me tienes, de noche, llorando porque tu recuerdo se ha colado en mi.

Se me han quitado las ganas de cumplir 20 años, ¿para que los quiero si no estas tú?
Hay muchas respuestas que contraargumentarian esa pregunta. 
Con mis 20 espero seguir conociendo gente, personas especiales que se cuelen en mi vida sin avisar para quedarse, o volverse a machar.
Espero seguir creciendo y creyendo más en los milagros de lo cotidiano. 
Con mis 20 espero que vengan oportunidades que me hagan fortalecerme como Carolina y que me hagan sentirme viva.

Con mis 20 espero tantas cosas que puedo empezar y no terminar. Y contigo, ¿que papel quiero que tengas en mis 20? 

Pues me encantaría que llegase el 10 de Septiembre y sucediese lo que en mis sueños. Una bonita felicitación, tu a tu examen y una cena y quizás una fiesta que acabase durmiendo a tu lado. Sí, de nuevo sueño con dormir a tu lado, y es que eso es especial. Es un regalo que nadie más me podrá dar. 

Sin embargo, los sueños sueños son y hasta que no pase el tiempo no saber cual es tu papel en mis 20. Mientras tanto, seguiré llorando de vez en cuando, ese cuando que llega en la noche mas inesperada y por la tontería menos marcada. Seguiré esperando que tu recuerdo deje de ser doloroso y empiece a sonreír cada vez que pienso en ti. ¿Me perderé entre copas de una noche? Espero que no, porque eso me lleva a lo siguiente, ¿me perderé en la boca de cualquiera que parezca que me va a dar los besos que solo tu eras capaz de darme? No, no quiero buscar tus besos en otros. No quiero robar abrazos incómodos a nadie mas que no seas tu. No quiero despertarme al lado de alguien que no seas tu. Pero eso ya no es posible.
No es ni el deseo que pida cuando apague las 20 velas de mi tarta, porque tu te vas y ya no volverás, por lo menos, no como antes. Y eso quiere decir que en mi vida no volverás a estar. Estarás en momentos, estarás en lugares, estarás siempre en mi recuerdo y en mi corazón pero te prohibiré entrar de nuevo en mi día a día, a no ser que cuando vuelvas ambos queramos volver a darnos todos esos besos, abrazos, buenos días y buenas noches que durante tanto tiempo hemos evitado y guardado. En ese caso, me lo pensaré.

Pero como para eso tienen que cumplirse los imposibles y cada vez soy menos fan de ellos, me prohíbo de hoy en adelante soñar. Y si tengo que soñar, porque una soñadora como yo vive de eso, lo hare si no queda otra, pero no contigo. Y es que con mis 20 tu te quedas atrás, tu formaras parte de mis bonitos 19, de mi ultimo año como teenager, en mi primero como veinteañera, tu ya no estarás.

Lo siento. 

Y que sepas que esto no quita todo lo que siento y he sentido por ti. Y esto no elimina nada de lo que me has enseñado a vivir. Solo es una tirita que necesita mi herida, un remedio, quizás, una posible solución. Pero ¿sabes?, eso no hará que te deje de querer.

Y de echarte de menos.

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