jueves, 18 de septiembre de 2014

Lejos pero cerca

Va a sonar feo e incluso duro, pero necesito que te vayas ya. Lo necesito, que no quiere decir que es lo que quiera. Pero si te vas, voy a poder pasar página, mientras estés aquí mi instinto me va a pedir que siga luchando por ti. ¿Y cómo se lucha por una causa que esta perdida mucho antes de empezar a luchar por ella? ¿Cómo asumes que no puedes estar con la persona que quieres y a demás sabiendo que esa persona también te quiere a ti? Porque esta noche cuando has venido, has estado hablando conmigo, me has demostrado que me sigues queriendo, o por lo menos que algo te importo.

Y eso me come por dentro. Porque no son las faltas de ganas, no es el que no haya chispa entre nosotros o que todo lo que hubo se enfrió. No es que ya nada merezca la pena o que uno de los dos la haya cagado. ¿Los sentimientos? Siguen a flor de piel, incluso creo que más por ser algo imposible. Es todo la mierda de distancia, el que tu en unos días te iras, y contra eso nadie puede luchar. Ya ni un milagro del de arriba puede hacer que te quedes, y aunque pudiera no se lo voy a pedir. Solo quiero que te vayas y que seas feliz. Que te vayas y construyas una vida de un año, dos, tres... los que sean, y que todo te vaya bien, te haga crecer como persona y como teleco que eres. Y que seas feliz, eso sobre todas las cosas. Aquí, en Chile, en Suecia, o donde tengas que vivir, pero que seas feliz.

Hoy he comprendido que necesitamos tiempo y distancia. El tiempo pasa y la distancia la vas a poner tu, y así, quizás, el día que vuelvas, podamos ser amigos. Hoy  he visto que no quiero que te vayas de mi vida. Quizás te toca estar mas latente o  mas en momentos indicados, pero no te quiero fuera, porque alguien que dice verdades, que es sincero conmigo aun sabiendo que quizás esas verdades pueden doler, no se encuentra todos los días, y yo, gracias a Dios, y nunca mejor dicho, he tenido la suerte de recibir este regalo. No te voy a perder, y voy a luchar por ti siempre. Por nuestra amistad. Aunque haya gente que me diga que eso es imposible o aunque haya momentos en los que me pueda doler. Quiero hacerlo, hoy si.

Ah, y que lo sepas, hoy también te echo de menos.


martes, 16 de septiembre de 2014

Pensar mientras corro

Hoy he salido a correr como hacia otros días, pero ha sido distinto. Corriendo me he dado cuenta de muchas cosas, realmente he ido haciendo una comparativa de la relación que hemos tenido y lo que iba corriendo.

Cuando he empezado a correr estaba chispenado, y parecía que iba a ponerse a llover de lo lindo. He tenido mis momentos de duda de si salir a correr o volverme a casa, pero a pesar de eso he decidido seguir corriendo. 
Eso me ha recordado cuando empezamos a hablar todos los días, de vez en cuando, había indirectas que me hacían ver que ese no era el camino a seguir, que no era buena idea, que el chaparrón que me iba a caer encima iba a dejarme muy mojada y podía que incluso calase. Aunque pareciera que el chaparrón iba a ser fuerte seguimos hablando y de repente, pasó. Llovió y mucho, y no nos dejo indiferentes a ninguno de los dos, de hecho, aunque intentamos fingir durante una semana que si, las cosas cambiaron desde aquella noche. Después de debatirnos entre continuar a pesar de lo sucedido o no, decidimos jugárnosla. Una tarde, nuestro bar, una dura conversación donde ambos nos sinceramos y a mi hasta me pudo doler. Un no me miras a los ojos, un estoy enfadada y no voy a mirarte, un mírame, te mire 3 segundos y eso trajo de regalo, un beso, el primero de muchos. Una noche, la primera de muchas. Una caricia, que sano todo el dolor anterior.

He seguido corriendo, por los mismo lugares que siempre, pero con la cabeza lejos de ellos. Al principio iba cómoda, la cosa iba bien, pero después de un rato me ha empezado a molestar la rodilla, luego el zapato parecía que me rozaba, aunque ha sido momentáneo, luego he tenido que desviarme de mi camino de siempre porque están de obras... Y mientras tanto seguía corriendo
Y mi cabeza estaba lejos, varios meses atrás, recordando y rememorando los primeros detalles, las primeras quedadas inesperadas en las que solo nos salía comernos a besos o soltarnos mil tonterías, las mil excusas que teníamos para alargar los minutos antes de despedirnos, los regalos, las horas enteras estudiando para poder ir al cine por la noche contigo, las conversaciones hasta altas horas de la noche que me hacían dormir 4 horas antes de ir a clase... Pero después de eso, he seguido adelantando el tiempo, y he empezado a recordar mis primeros agobios, mis muchas dudas, mis grandes miedos y mis pequeñas seguridades, algo que a veces se hacia grande y acababa en una discusión en la que nos echábamos en cara lo que no nos gustaba del otro, o en una noche de indecisión entre seguir o no seguir... Y entre todo eso seguíamos dando pasos en nuestra relación, yo dejaba lugares cotidianos y empezaba a conocer cosas nuevas contigo, dejaba que conocieras cosas de mi que normalmente no muestro a los demás, conocía la chica ilusionada que estaba siendo y que hasta entonces era desconocida para mi, conocía un chico cuya fachada e interior eran distintas pero que ambas me encantaban y me hacía que me pillase día a día por el... Empezaba a dar pasos en el camino de las relaciones, en el camino del amor, y lo hacía contigo y eso, fue, un regalo.

Cuando ya estaba llegando al sitio por el que suelo girar para ir a casa, algo ha hecho que cambiase de ruta, que la hiciera mas larga. Eso ha tenido consecuencias en mi. Me he tenido que esforzar mas por llegar a casa, he tenido momentos en los que creía que me faltaba el aliento, en los que las fuerzas se me iban perdiendo por el camino y que parecía que no llegaba mi meta, pero al final, han aparecido fuerzas y he llegado a finalizar mi recorrido con éxito.
Nuestra historia siempre ha ido sumando. Ha ido sumando confianza, ha ido sumando sentimientos aunque muchas veces nos costaba compartirlos, asumirlos y hacerlos nuestros, ha sumado momentos increíbles e irrepetibles y muy personales, ha sumado personas que nos acompañaban y que celebraban nuestra relación, ha sumado crecimiento personal y nuevas ilusiones a nivel personal y de pareja... Nuestra historia ha sido de suma, hasta que empezó a restar, bueno, no se si restaba o simplemente tenía pérdidas que eran fruto de la realidad que se impone. Empezó a faltar tiempo, y con ello detalles, no recibíamos la atención necesaria por parte del otro, eso conllevaba una serie de broncas y de malos rollos...Y ahí nuestra historia se desvió, se acabó, decidiste ponerle un punto y final y yo remarcarlo bien fuerte. Y a partir de ahí deje de escribir nuestra historia, para volver a escribir mi historia. Y en ella hay momentos en los que me siento dolorida e incluso vacía, hay momentos en los que me falta el aire y me cuesta respirar de la angustia o del nudo que se me forma en la garganta antes de llorar, hay momentos en los que me siento cómoda y me fuerzo un poco a mi misma... Pero se cual es mi meta, mi meta es curarme y con ello conseguir volver a ser feliz, aunque sea sin ti. Y se que aunque cueste, aunque el camino sea empinado y a veces parezca imposible, saldrán fuerzas de donde no las haya para continuar, para disfrutar y celebrar la vida que tengo.

Y de todo esto sale algo claro, esto sigue sirviéndome para superarme día a día a mi misma. Que aunque en el momento duela o conlleve cansancio, me ayudara a lograr metas mayores en otras situaciones de mi vida. Disfrutare de partes del camino, otras se me harán casi imposible, pero lo importante es vivirlas todas, hacerlas mías y seguir corriendo, pensando que la siguiente zancada que voy a dar, me va a acercar mas a mi meta, y eso, me hará un poco mas feliz.


lunes, 15 de septiembre de 2014

Te he visto.



Hoy, después de 20 días te he vuelto a ver, te he vuelto a oír aunque ninguna palabra fuera para mi... Pero no te he vuelto a sentir, aunque he mirado esas manos que acariciaban mi espalda y me hacían cosquillas por todas partes, y llevas mis pulseras, las dos, en el mismo sitio de antes.

Te he visto y me he sentido mal conmigo misma por no sentir nada, pero en realidad no ha sido así, ahora me doy cuenta. Me he dado cuenta del vacío que hay en mi desde que te fuiste. Me he dado cuenta de que necesito reconstruirme y de que lo he estado evitando buscándome pasatiempos o excusas para hacer cualquier otra cosa.

¿Sabes? Quizás me odies, pero no se si soy capaz de ser tu amiga. Puedo contar contigo por wpp, ¿pero a la cara? No creo que sea capaz. Y no sabes lo que me duele reconocer esto, me parte el alma en dos, en cuatro o en mil pedazos, pero no puedo... Me mentiría a mi misma, no se como o con que, pero encontraría algo que hiciera de bálsamo para que mis penas y mis malos sentimientos se esfumasen o no se hicieran presentes en mi día a día. 
Menuda putada, de verdad, pero esto me supera y no sabes cuanto. 

No se ni que siento, ni que tengo que sentir, ni que quiero sentir, ni nada de nada. No se hasta que punto estoy bien, hasta que punto estoy mal. No se cuanto de mis semanas pasado ha sido real y cuanto ha sido una mentira que me he montado yo misma. Tengo que aprender a quererme y a pensar en mi, ¿pero como? Si solo me sale pensar en ti, en como pasar pagina, en como olvidarme de ti. Y lo peor, es que aunque lo pienso, no encuentro ninguna respuesta, ninguna solucion, nada. Solo tengo algo seguro.

Te sigo echando de menos.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Regalo

Me felicitaste, no fuiste de los primeros pero lo hiciste. Fue una felicitación fría pero cordial y profunda, como lo eres tu. En ella sale el jefe, el que nos unió y nos puso en el camino del otro.
Y por la noche, cuando ya estaba con el subidón de que veía a mis amigas, de que empezaba la noche en la que iba a celebrar los 20, me mandaste mi regalo de cumpleaños, me mandaste mi cuento. 
Se me encogió el estomago y hasta que no leí la ultima palabra de lo que habías escrito no paré. Es un cuento bonito, con un mensaje claro y que me retrata a mi y mi vida. No hablaré mas de el, porque se que según tus normas el cuento es para mi y solo para mi, y si esto quizás algún día lo lea alguien, que lo dudo mucho, pues no sabrá nada de el, solo que fue el mejor regalo que me has hecho. 

Sigo preocupada por ti, que lo sepas. Creo que los exámenes te están saliendo mal y la gente dice que es porque en Julio no has hecho el culo, que también es verdad, pero creo que es esta situación la que está influyendo también, y me siento culpable en cierta medida. Ojalá las cosas hubieran pasado de otra manera, evitando estos momentos...

Ya queda poco para que te vayas, y espero que esa vida que comiences este cargada de vida, de buenas personas que te vayan a cuidar y a acompañarte en esta aventura. Ojalá estuviera yo entre esas personas pero creo que te vas a ir y eso va a significar que con tu viaje también se irá toda nuestra historia desde el principio y poniendo el viaje como punto y final.

Te echo de menos.

martes, 9 de septiembre de 2014


Acabo de hablar contigo, me has dicho que mejor quedar otro día porque quieres que el dia de mi cumpleaños lo pase bien y sea especial, y ¿sabes?, lo pasaré lo mejor que pueda y seguro que es especial porque todos los días tienen algo de especial, pero será incompleto. Faltara el que ha sido especial para mi durante este año, es decir, faltaras tu.

Has sido mi regalo atrasado de reyes, mi regalo adelantado de los 20 o simplemente el mejor regalo que nadie me ha regalado por medio año, tu fuiste mi regalo de los 19 y medio, porque solo tu me consentiste celebrarlo y me invitaste a comer. Hiciste de un dia normal, uno de los días mas especiales. Y eso es lo que echaré de menos mañana, el que con sencillez, me regales uno de los mejores días y recuerdos para mucho tiempo.

Te echo de menos y te echare de menos en mis 20.

lunes, 8 de septiembre de 2014

En el desvelo de esta noche

Llevaba muchas noches sin acordarme tanto de ti. Llevaba mas de una semana sin derramar ni una sola lagrima por ti. Pero aquí me tienes, de noche, llorando porque tu recuerdo se ha colado en mi.

Se me han quitado las ganas de cumplir 20 años, ¿para que los quiero si no estas tú?
Hay muchas respuestas que contraargumentarian esa pregunta. 
Con mis 20 espero seguir conociendo gente, personas especiales que se cuelen en mi vida sin avisar para quedarse, o volverse a machar.
Espero seguir creciendo y creyendo más en los milagros de lo cotidiano. 
Con mis 20 espero que vengan oportunidades que me hagan fortalecerme como Carolina y que me hagan sentirme viva.

Con mis 20 espero tantas cosas que puedo empezar y no terminar. Y contigo, ¿que papel quiero que tengas en mis 20? 

Pues me encantaría que llegase el 10 de Septiembre y sucediese lo que en mis sueños. Una bonita felicitación, tu a tu examen y una cena y quizás una fiesta que acabase durmiendo a tu lado. Sí, de nuevo sueño con dormir a tu lado, y es que eso es especial. Es un regalo que nadie más me podrá dar. 

Sin embargo, los sueños sueños son y hasta que no pase el tiempo no saber cual es tu papel en mis 20. Mientras tanto, seguiré llorando de vez en cuando, ese cuando que llega en la noche mas inesperada y por la tontería menos marcada. Seguiré esperando que tu recuerdo deje de ser doloroso y empiece a sonreír cada vez que pienso en ti. ¿Me perderé entre copas de una noche? Espero que no, porque eso me lleva a lo siguiente, ¿me perderé en la boca de cualquiera que parezca que me va a dar los besos que solo tu eras capaz de darme? No, no quiero buscar tus besos en otros. No quiero robar abrazos incómodos a nadie mas que no seas tu. No quiero despertarme al lado de alguien que no seas tu. Pero eso ya no es posible.
No es ni el deseo que pida cuando apague las 20 velas de mi tarta, porque tu te vas y ya no volverás, por lo menos, no como antes. Y eso quiere decir que en mi vida no volverás a estar. Estarás en momentos, estarás en lugares, estarás siempre en mi recuerdo y en mi corazón pero te prohibiré entrar de nuevo en mi día a día, a no ser que cuando vuelvas ambos queramos volver a darnos todos esos besos, abrazos, buenos días y buenas noches que durante tanto tiempo hemos evitado y guardado. En ese caso, me lo pensaré.

Pero como para eso tienen que cumplirse los imposibles y cada vez soy menos fan de ellos, me prohíbo de hoy en adelante soñar. Y si tengo que soñar, porque una soñadora como yo vive de eso, lo hare si no queda otra, pero no contigo. Y es que con mis 20 tu te quedas atrás, tu formaras parte de mis bonitos 19, de mi ultimo año como teenager, en mi primero como veinteañera, tu ya no estarás.

Lo siento. 

Y que sepas que esto no quita todo lo que siento y he sentido por ti. Y esto no elimina nada de lo que me has enseñado a vivir. Solo es una tirita que necesita mi herida, un remedio, quizás, una posible solución. Pero ¿sabes?, eso no hará que te deje de querer.

Y de echarte de menos.

Sueños y tu viaje

He estado todo el fin de semana sin escribirte. Eso no quiere decir que no haya pensado en ti. Esa era la idea, pero no ha funcionado.  Me fui a la playa intentando reubicarme y desconectar un poco del día a día en Madrid. 

La idea inicial antes de todo esto era pasar en fin de semana sola en casa, y que tu vinieras después de estudia a hacerme compañía, a no dejarme dormir sola, a enseñarme alguna de esas películas de visión obligada que yo, por supuesto, no he visto nunca, y luego acabar con besos y después de una bonita noche, despertar a tu lado.
Pero eso era un sueño, que como muchos otros, se rompió el mismo día que rompiste conmigo.

Así que, en vez de quedarme sola y lamentarme por haber perdido un sueño y haberte perdido a ti, que también has sido un sueño cumplido en mi vida, todo hay que decirlo, pues decidí irme a la playa y a demás con buena compañía, Ruth se vino conmigo, y menos mal.

Creo que lo bien que llevaba la semana, se acabo entre el viernes y el sábado. Salir de la rutina, del estar todo el día haciendo cosas, del no pensar, al tener tiempo de sobra y mas que de sobra para ello, me rompió por dentro. Ahora ya no lloro, ya no me lamento por lo que ha sucedido, solo me duele y lo guardo en silencio. Me doy cuenta de la cantidad de cosas que hemos vivido, de lo bonito que ha sido aunque yo a veces no he sabido valorarlo o verlo como tal, de la de cosas que hemos hecho el uno por el otro, simplemente porque nos nacía, sin razones lógicas, solo razones fruto del amor y de la relación que manteníamos.

También me fui algo tocada de la conversación que tuve con uno de tus amigos, que a mi me toca algo de refilón. No vamos a poder ser amigos, y lo comprendí con el razonamiento que el me dio, y aunque me joda darle la razón, la tiene y mucha. No voy a poder ser tu amiga hasta que no sepa aceptar el papel de "una más". ¿Cómo ser "una mas", es decir, una amiga tuya más, cuando para ti he sido "una" a secas, alguien importante sobre las demás? o formulada la pregunta de otra manera, ¿cómo vas a poder ser para mi, un amigo, como tantos que tengo, cuando durante unos meses has sido la persona mas importante de mi día a día? Es algo imposible, o por lo menos algo super complicado de aprender, asumir y saber llevar...y creo que, o la vida da un giro de 180 grados, que ya mucha suerte he tenido a lo largo de este curso, asi que creo que las posibilidades de ese giro son escasas, o tu y yo no vamos a poder ser amigos, al menos en mucho tiempo. Y eso, como de costumbre, también duele.

Solo espero que tu estés bien, y con bien quiero decir que estés como yo o mejor que yo, porque no te mereces estar mal. No te mereces pasarlo mal cuando lo que debes estar es alegre e ilusionado del nuevo proyecto de vida que se te presenta en menos de un mes. Debes pensar en el futuro, ilusionarte con el y dejar atrás el pasado, aunque eso implique dejarme atras. Te mereces ser feliz y crecer personal y profesionalmente y eso es lo que va a pasar con el paso que vas a dar en un mes. Cuando cojas ese avión y vueles lejos de aqui. 

Yo te echaré de menos, como te echo de menos hoy, incluso más.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Noche de cine

Hoy he leído que has ido al cine y no he podido acordarme de las tres o cuatro veces que hemos ido los dos al cine. 
Cuanto hacía que yo no iba al cine y contigo, volví a cogerle el gusto, volví a mirar la cartelera y a buscar la película que merecía la pena ver. 

Ir al cine contigo significaba tener una hora, o dos, según lo que durase la película de caricias aseguradas, de algún beso robado y de alguna mirada de reojo, que solo hacia que sonriera. Compartir palomitas no era algo que entendiese de justicia ni de partes, porque te las comías tu todas. 

¿Pero sabes lo mejor de ir al cine? El ratito de antes en el que tomábamos algo o si era un día especial hasta cenábamos. Era un ratito donde nos poníamos al día, nos contábamos como habían ido las cosas en la universidad, por casa, en la parroquia o cualquier otro tema que ese día tocase hablar o que naciese de otras conversaciones... Y ese rato era bueno y bonito, pero no era el mejor. 
El mejor era después del cine. El salir de la mano comentando la película, riéndote de mi como de costumbre o que fueras metiéndote conmigo o metiéndome mano, cosas poco normales y típicas en ti,  y que antes de llegar al coche te parases, mi cogieras de la cintura, me miraras y me dieras un beso de esos que hacían que me olvidase de todo lo demás y que lo único que pensara era en como poder parar el tiempo y que ese beso fuera para siempre. Pero ahí no quedaba la cosa, después de fallar en mi intento de parar el tiempo y hacer el beso eterno, nos montábamos en el coche y cuando quería ir a ponerme el cinturón, empezaba nuestra batalla de piques, besos robados y estallaban las ganas que nos teníamos el uno del otro. ¿Y lo mejor, mejor de esas noches de cine? Eso me lo guardo para mi, espero que tu también lo guardes y que quizás, algún día, cuando salgas del cine y por algún casual te acuerdes de mi, sonrías recordando ese momento, bueno, esos, porque cada uno es distinto y especial a su manera.

Y el día acababa contando las pocas horas que iba a dormir antes de que mi despertador sonara y con el comenzara el jueves, acompañado de unos cuantos besos de buenas noches, un descansa y que tengas buen día mañana. Y así, salía de tu coche, con una sonrisa, ganas de verte de nuevo y unos cuantos buenos motivos para tener sueños bonitos durante esa noche.

Y hoy, al ver que habías ido al cine, y que no era yo tu acompañante me he dado cuenta de que, el cine sin ti no será lo mismo, porque no solo era el ir al cine y ver la película, era eso y mucho más. Era eso y los minutos que le sumábamos a la nuestra, nuestra película, solo tuya y mía.

Te echo de menos.

martes, 2 de septiembre de 2014

Te quiero

Te quiero
cuando pones cara será,
que parece que no quieres
saber del mundo
y luego sueltas
una tontería de las tuyas.

Te quiero
cuando pones la mano en el volante
esperando a que salga del coche
cada noche que me traes a casa.

Te quiero 
cuando me repites 
las mimas batallitas
al sonar esa canción.

Se que te quiero
cuando me dices bona nit
y me voy a dormir
sonriendo pensando en ti.

Te quiero
y me encantan 
tus caramelitos
regalados por sorpresa.

Te quiero 
cuando me miras y dices
"Hoy estas guapa",
como si no lo estuviera siempre.

Te quiero
cuando después de pelearnos 
me hablas de otra cosa
como si nada.

Te quiero
al recordarme que 
tengo que poner cara 1 (sonreír)
cuando estoy en cero.

Te quiero
en tu "ok, olvídalo"
que tanto me exaspera, 
y en tus ¿cómo vas?
en los días que nada va.

Te quiero 
cuando te presentas en la universidad
solo para ganarte un beso. 
Y te quiero mas
cuando consigo robarte
un abrazo sincero.

Y es que quererte
no es fácil,
pero a mi me gusta como me sienta.

Me gusta quererte,
y te quiero querer

aun cuando no me gustas.

Nuestra canción

Ayer no puede escribirte, no tuve tiempo la verdad. La noche había sido larga y me dieron las 4 hasta que me dormí. Amanecí, fui a la radio a ver a Lagarto Amarillo, Pablo me regalo el disco, mi disco y luego tome algo. Fue un día completo y conseguí hablar de ti con una sonrisa.

Hoy ya hace una semana. Hoy te perdí y quizás llegue el día que aquí vuelva a escribir que te he recuperado o quizás no, eso solo el tiempo y el de arriba lo saben, nosotros tenemos que seguir lamiéndonos las heridas y pensando en como continuar hacia delante. 

¿Sabes? No se que será de nosotros, ya he dejado de soñar con ello, no sirve para nada, pero pase lo que pase y sea de nosotros lo que tenga que ser, lucharé por ser feliz. Contigo, será genial, sin ti me dolerá, pero quiero ser feliz. No quiero perderme en otras bocas, en otros cuerpos antes de saber que voy a poder crecer con ello. 

Tenemos una canción de Lagarto, bueno tenemos varias pero hay una que es nuestra, que será siempre nuestra. Será esa canción que siempre me recordara a ti, a la vida compartida, a todo lo aprendido y compartido en estos días. Te quiero Pedro, mucho de verdad. Y no sabes lo agradecida que estoy por todo lo que has hecho por mi, por cuidarme y por quererme como has estado haciendo, gracias. 

Tanto alejarnos por ver
quien se gira primero.
Quien pierde antes el duelo
del miedo a decir:
"Que ahora ciento el tiempo.
Que cuando estés aquí
no habrá quien me separe de ti..."
Y YO 
TAMBIÉN TE QUIERO
TAMBIÉN TE ESCRIBO Y,
EN MI INTERIOR, TE ESPERO.
Y YO 
TAMBIÉN TE AMO
Y TAMPOCO HE SIDO 
DE LO MEJOR, TE ESPERO
Y YO
TAMBIÉN TE LLEVO SIEMPRE
CONMIGO EN EL CORAZÓN.