Hoy me he
levantado echándote de menos mas de lo normal. Tengo un nudo en la garganta que casi no me deja respirar, y cuento los minutos que me quedan antes de ponerme a llorar como una tonta. Odio esta sensación. Odio este vacío que a veces es pequeño, pero hoy es demasiado grande.
Ayer no vi casi el partido, vino Ale a verme. Cuanto me ayudaste esos días, en los que yo no entendía nada, en los que me sentía culpable e impotente. ¿Te acuerdas del día que viniste a CIU a buscarme, mientras tenías que estar estudiando, porque te llame llorando y sintiéndome la peor amiga del mundo porque ella pasaba de todo y de todos?
Llegaste y no me dejaste en casa, no, nos fuimos a buscar un sitio tranquilo donde poder hablar, bueno, donde yo lloraba y tu me consolabas y me dabas una retaila de consejos de los que solo tu me sabes dar.
Y es que algo que desde el principio de nuestra relación, no como novios, sino como dos personas que se relacionan, siempre ha estado marcada por conversaciones cuanto menos profundas sobre la vida, la amistad, yo misma, las de ti mismo escaseaban, pero alguna ha habido también... En este año has estado en todo momento ahí, ayudándome incondicionalmente, quitándome la venda de los ojos cuando lo necesitaba y siendo siempre realista y sincero. Has compartido mis problemas al igual que has compartido mis logros. ¡No sabes cuanto bien me has hecho en este tiempo!
Y después de tanto, me pregunto como será volverte a ver. ¿Seremos dos extraños que fingen conocerse? ¿Seremos tu y yo como siempre pero mas fríos y distantes? ¿Seré esta vez capaz de mirarte a la cara mientras cruzamos tres palabras? Demasiadas preguntas, que no voy a responder hoy, así que mejor dejarlo.
Hoy estas mas presente dentro de mi, eso implica que el dolor y la sensación de vacío es mayor, lo que no llego a entender es por que después de dos días mas o menos bien, vuelve esta sensación. Odio los ir y venir, pero en verdad eso es lo que soy yo, un ir y venir. Hasta con nosotros ha pasado, aunque al revés, hemos sido un venir e ir. Y te irás, en poco tiempo, y entonces quizás yo rehaga mi vida, tu rehagas la tuya y... Solo Dios sabe que pasara, mientras tanto me debatiré entre esperar a que vuelvas y volver a verte u olvidarme de que volverás y dejarte en el recuerdo para siempre... Duele, pero es en lo que me divido. Lo que si te digo, hoy, es que nunca dejare de quererte. Te quiero hoy y te querré siempre.
Hoy te echo mucho de menos...